"El destino baraja las cartas y nosotros las jugamos." Arthur Schopenhauer.


sábado, 7 de noviembre de 2009

Así se juega al póker

Viernes 24 de octubre. Restaurante O´Hara, sede del Atarfe Poker Club. Casi cuarenta personas para disputar un estupendo 10 € second change.

El Club Póker de Tréboles mando a una delegación a disputar la competición, con el objetivo de alcanzar alguno mesa final y entrar en premios. De los cuatro miembros, fueron cayendo uno tras otro; ni siquiera un póker de treses alcanzado por Antonio Garrido le valió para aguantar en las mesas. Sólo uno aguantó. Nuestro compañero Francis, comunmente conocido como el "Kiki".

Desde el principio Francis dio una muestra de como hay que jugar a este juego. De manual, podría describirse su actuación. Sobriedad, intuición, valentía, frialdad... son el alarde de cualidades que iba demostrando, propias de los mejores estandartes de esta disciplina. Llegó a la mesa final con un juego muy equilibrado, tomando las decisiones correctas en todo momento. Como anécdota, una jugada en el que las cartas comunes ofrecieron 5 5 A T A, en las que Francis fue All-in en el river y su adversarió lo vio sin dudarlo, mostrando convencido entre sus cartas un As. Full máximo de ases y cincos. Cual sería su sorpresa al mostras Francis 55, ligando póker de cincos y eliminando a su adversario.

En la mesa final entró bien situado. La burbuja llegaba hasta el quinto puesto, y cinco eran los jugadores con mejores stacks, muy diferenciados del resto. Eso auguraba que en la burbuja iba a ver una dura batalla. Y así fue, ya que esta se hizo interminable. Quedando cinco, el jugador más débil fue all-in con J9s ya que las ciegas estaban agigantadas, le venía en siguiente turno y Francis que era el siguiente con menos fichas mostró la valentía de verlo, sabedor de lo grande del bote además de que era necesario eliminar a este rival para entrar en premios. Mostró K9 y su dominación inicial le valió para echarlo.

Quedando cuatro, con premio seguro, recibió algún percance que lo dejó como el jugador con menos fichas, a merced de todos. Entonces, inesperadamente, uno de sus rivales con JK se enfrentó all-in a un AK, una jugada absurda que dejó a tres jugadores en la mesa. Aquí cabría hablar de suerte, pero más bien, diríase que es la recompensa a los que juegan bien y sin cometer fallos, que los rivales acaban cometiendo los fallos que uno esquiva.

Con tres jugadores, era carne de cañón. Sus dos rivales estaban muy por encima. En un all-in en el que entraron ambos contra Francis, pasando, pasando, como habían pactado. nuestro jugador consiguió triplicarse. Luego volvió a hacer all-in sin níngún call, llevándose un generoso bote dotado de antes desproporcinales y ciegas enormes. Entonces, fue cuando le vino la suerte, premio merecido a su buen hacer. Se enfrentó all-in, él con A2 y su contrincante con AT. Cuando ya parecía muerto, un pato alado en forma de 2 se posó en el flop permitiéndole doblarse y colocarse en segunda posición en fichas. En la siguiente le entró AQ, con lo que vio el all-in que el mismo adversario le hizo y lo echó.

Ya en el heads-up, la igualdad de los stacks hizo que pactaran como caballeros, llevándose un suculento premio y el reconocimiento de todos los allí presentes. Una buena actuación de un buen jugador.

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